Hipersensibilidad en la piel: Principales causas

hipersensibilidad en la piel

La piel hipersensible es un problema común que afecta a muchas personas. Aunque no es un diagnóstico médico en sí mismo, se refiere a la piel que es más propensa a la inflamación y reacciona de manera exagerada a ciertos estímulos.

En este artículo, explicaremos qué es la hipersensibilidad en la piel, cuáles son las principales causas que la desencadenan y cómo podemos disminuir sus efectos. Además, te presentamos nuestra línea ROSAE*, especialmente formulada para hidratar, proteger y calmar las pieles más sensibles con tendencia a manifestar rojeces.

¿Qué es la hipersensibilidad en la piel?

La piel hipersensible es un tipo de piel con un umbral de tolerancia más bajo de lo normal que reacciona exageradamente frente a estímulos cotidianos.

Este tipo de piel tiene una respuesta exagerada al contacto con sustancias o factores que normalmente no afectarían a la mayoría de las personas. Esto ocurre porque la piel con hipersensibilidad posee terminaciones nerviosas más sensibles, lo que puede generar enrojecimiento, descamación, irritación, picazón y ardor. En casos más graves, esto puede llevar a condiciones como la rosácea (una enfermedad inflamatoria crónica en la zona central del rostro).

Las causas de la hipersensibilidad cutánea pueden ser tanto internas (como emociones intensas o estrés) como externas (como factores ambientales o exposición a ciertas sustancias). Como norma general, estas personas presentan el llamado triángulo de la piel sensible. Un cuadro de signos que incluyen la función de barrera de piel debilitada, la reactividad de las fibras sensoriales de la epidermis, y el enrojecimiento causado por la inflamación. Los síntomas que padecen estas pieles son: picor, molestia, sensación de calor e incluso la aparición de rojeces difusas o localizadas.

Principales factores y causas de la hipersensibilidad en la piel

Para comprender mejor a qué se debe la hipersensibilidad en la piel, es importante saber cuáles son los factores o causas que pueden desencadenarla o agravarla. Está en nuestra mano evitar algunos de ellos:

Factores ambientales

Los factores ambientales pueden afectar la piel sensible, causando desde problemas cutáneos hasta cambios en la textura y tono. Estos son los factores ambientales que pueden afectar a la piel:

  • Cambios climáticos. Las variaciones de temperatura y humedad pueden afectar la piel. Por ejemplo, el frío extremo o el calor intenso pueden desencadenar reacciones en pieles sensibles. Además, la exposición prolongada al aire acondicionado o la calefacción también puede influir en la hipersensibilidad.
  • Exposición solar. La radiación ultravioleta puede desencadenar reacciones en pieles sensibles. Es importante proteger la piel con protector solar y evitar la exposición excesiva al sol. Para evitarlo, consulta la gama de protectores solares de HD SUN·CARE que se adaptan a tu tipo de piel y necesidades.
  • Contaminación. La polución ambiental puede irritar la piel y agravar la hipersensibilidad. Vivir en áreas urbanas o cerca de fuentes de contaminación puede aumentar el riesgo. En este sentido, contamos con una línea específica HD DETOXIFIER de limpiadores faciales que consta de tres productos para lograr una limpieza suave con efecto detox y antipolución.

Factores externos

Los factores externos, como productos cosméticos, alérgenos y textiles, pueden afectar la piel sensible, te contamos cómo identificarlos y evitarlos:

  • Productos cosméticos. Algunos ingredientes en cremas, maquillaje o productos para el cuidado de la piel pueden causar hipersensibilidad. Es importante leer las etiquetas y elegir productos suaves y específicos para pieles sensibles. Además, la aplicación excesiva o el uso de productos vencidos pueden empeorar la situación.
  • Alérgenos. Polen, ácaros, pelo de mascotas y otros alérgenos pueden afectar la piel. Mantener la casa limpia y evitar la exposición a alérgenos es fundamental. Consultar a un alergólogo para identificar posibles alergias también es recomendable.
  • Textiles. Telas sintéticas o ásperas pueden provocar irritación en la piel. Opta por prendas de algodón o materiales naturales, y evita el uso de detergentes fuertes al lavar la ropa.

Factores mecánicos

La piel hipersensible también se puede ver dañada por la fricción de algunas prendas o ropa ajustada. Algunos de estos efectos se pueden evitar con hábitos como estos:

  • Fricción. El roce constante de la piel puede causar hipersensibilidad. Evita prendas ajustadas o que generen fricción. Además, el uso excesivo de exfoliantes o cepillos abrasivos puede dañar la barrera cutánea.
  • Ropa ajustada. Prendas apretadas pueden afectar la circulación y la piel. Opta por ropa cómoda y holgada, especialmente en áreas sensibles como el cuello y las axilas.

Factores emocionales

Las emociones intensas, el estrés y la ansiedad también influyen en la hipersensibilidad cutánea. El sistema nervioso está conectado a la piel, por lo que el estado emocional puede manifestarse en la piel sensible.

Si quieres saber un poco más sobre la sensibilidad de nuestra piel y si sería apropiado aplicar activos como el ácido hialurónico, te puede interesar nuestro post→ ¿Para qué tipo de piel es el ácido hialurónico?

Síntomas de la hipersensibilidad en la piel que debes conocer

Para saber si tu piel es sensible o reactiva, es importante conocer estos síntomas que pueden significar hipersensibilidad en la piel:

  • Enrojecimiento. Esto puede ser una señal de hipersensibilidad en la piel y puede estar relacionado con la dilatación de los vasos sanguíneos.
  • Ardor e irritación. La piel afectada puede sentirse caliente, con sensación de quemazón o picor. La irritación es común en piel hipersensible, ya que esta no puede resistir bien la exposición a según qué productos o factores externos como la polución o la exposición solar.
  • Deshidratación y sequedad. La piel hipersensible tiende a resecarse más fácilmente. Este tipo de piel se deshidrata y se seca con facilidad debido a una función de barrera comprometida.
  • Tirantez en la piel. La piel puede sentirse tensa o incómoda. Evita productos agresivos y utiliza limpiadores suaves que no alteren el pH natural de la piel.

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