Vivir en la ciudad tiene sus ventajas, pero también sus inconvenientes: la contaminación, el estrés… Cuanto más tiempo convivamos con estas agresiones, más nos afectarán. La piel es un ‘espejo’ excelente que exterioriza muchos de los problemas que sufre nuestro cuerpo. En este caso, se mostrará apagada y sin vida.

No quieres una piel así, ¿verdad? Entonces… ¡actúa!

¿Cómo? Con una rutina de cuidado que incluya un protocolo completo de limpieza diaria.

La limpieza facial es el paso más importante de cualquier rutina de cuidado. No puede faltar en tu protocolo de belleza. Una piel que acumule restos de contaminación, suciedad, maquillaje y demás impurezas impedirá que cualquier cosmético que nos apliquemos resulte eficaz.  Por eso, necesitamos una limpieza detox que elimine esas toxinas que se han ido acumulando a lo largo del día.

 

Limpieza completa y suave

Nos maquillemos o no, debemos limpiar nuestro rostro TODOS LOS DíAS, y si es una vez al levantarnos y otra antes de acostarnos, mucho mejor.

Por la mañana eliminaremos el sebo natural que se haya podido acumular durante la noche y, sobre todo, los restos de las cremas que aplicamos la noche anterior. La limpieza nocturna -quizá incluso más importante- elimina la suciedad acumulada durante el día y el maquillaje que hayamos podido aplicarnos. Es FUNDAMENTAL.

Pero no solo tenemos que deshacernos de la suciedad ambiental o los restos de cosméticos. Hay otros factores que pueden afectar a la salud y belleza de la piel: cambios hormonales, la renovación natural de la piel y sus conocidas células muertas... En definitiva, nuestro estilo de vida puede empeorar la salud de la piel, pero, aunque viviésemos en una burbuja también tendríamos que limpiarla si queremos que esté bella y sana.

 

Tus must de limpieza

¿Qué requisitos deben cumplir los limpiadores que incorporemos a nuestra rutina?

  • Afines a nuestro tipo de piel
  • Respetuosos con la capa lipídica, la flora cutánea y el pH

En caso de duda, siempre, siempre, acude a tu especialista de la piel de confianza. Nadie mejor que él para detectar las necesidades de tu piel y prescribirte qué productos te pueden convenir.

Agua micelar

El secreto de este producto se llama micela. De tamaño microscópico, es capaz de disolver la suciedad y la grasa de la piel. Las aguas micelares se arrastran con un algodón y tienen una ventaja respecto al resto; no es necesario aclararlas con agua.

¿Has probado HD DETOXIFIER Agua Micelar? Está indicada en todo tipo de pieles, especialmente en las secas, sensibles y reactivas. Limpia el rostro, cuello y escote en profundidad, calma, hidrata y protege. Además, su fórmula crea un film protector sobre la piel que favorece la defensa de la piel. ¡Insuperable!

 

Espuma

Si tu piel es mixta o grasa, debes considerar emplear una espuma limpiadora. Suelen estar formuladas con tensioactivos, que emulsionan la suciedad y la grasa con el agua.

Necesitan aclarado, pero a cambio proporcionan frescor. HD DETOXIFIER Espuma limpia el rostro, cuello y escote de todas las impurezas y toxinas que se acumulan a lo largo del día por la contaminación y otros factores. Como es OIL-FREE, dejará tu rostro limpio, suave y sin ninguna sensación grasa. Pruébala y notarás sus resultados al instante.

 

Ojos y pestañas

¡Di no a los ojos de panda! Antes de acostarte retira el maquillaje SIEMPRE. Desmaquillar es obligatorio. Si, además, empleas un producto específico, notarás la diferencia.

HD DETOXIFIER Desmaquillante de Ojos es una solución trifásica que limpia y desmaquilla instantáneamente hasta el maquillaje más resistente (waterproof). Está especialmente indicada para quienes tengan los ojos sensibles o las pestañas quebradizas, ya que favorece el crecimiento de las pestañas y las fortalece de forma duradera.

Si hasta ahora no habías contemplado incluir la limpieza facial en tu rutina diaria, esperamos que después de leer este artículo te hayamos animado. Eso sí, elige bien tus ayudantes en la limpieza facial diaria.